La ciudad universitaria: letras, derecho y poder
Pocas ciudades colombianas de tamaño medio concentran una tradición académica tan antigua y continua como Popayán, cuya actividad educativa formal se remonta a los colegios conventuales del siglo XVII y encuentra su expresión más duradera en la Universidad del Cauca, fundada en 1827.
La universidad surgió sobre la base de instituciones coloniales previas, como el Real Colegio Seminario de San Francisco de Asís, y se consolidó rápidamente como el principal centro de formación en derecho, medicina y ciencias naturales del suroccidente del país. Para las familias patricias de Popayán, enviar a los hijos varones a estudiar derecho o medicina en la universidad local —o, en algunos casos, continuar estudios en Bogotá o en Europa— era parte de una estrategia familiar orientada a mantener el acceso a cargos públicos y profesiones liberales.
La vida universitaria se entrelazó estrechamente con la vida social de la ciudad. Muchos de los jóvenes que asistían a la universidad eran también asiduos a las tertulias domésticas, donde se discutían las ideas políticas y literarias aprendidas en las aulas. No es casual que buena parte de los presidentes, magistrados y escritores colombianos del siglo XIX que nacieron en Popayán hayan pasado por las aulas de esta institución antes de proyectarse a la vida pública nacional.
El Museo Universitario de la Universidad del Cauca conserva colecciones de historia natural, arqueología y arte reunidas a lo largo de casi dos siglos de actividad académica ininterrumpida.
La arquitectura de los edificios universitarios sigue, en gran medida, el mismo lenguaje de patios y corredores que caracteriza a las casonas patricias, lo que refuerza la continuidad estética entre la vida doméstica y la vida institucional de la ciudad. Hoy, la Universidad del Cauca sigue siendo uno de los principales motores culturales y económicos de Popayán, y su presencia explica en parte la vitalidad cultural que la ciudad conserva pese a su relativo estancamiento demográfico frente a otros centros urbanos del país.
La facultad de derecho ocupó, durante buena parte del siglo XIX y comienzos del XX, un lugar central en la formación de la élite payanesa: casi todos los presidentes, magistrados y congresistas nacidos en la región pasaron por sus aulas antes de proyectarse a la vida pública nacional. La facultad de medicina, por su parte, se consolidó algo más tarde, pero terminó formando generaciones enteras de médicos que ejercieron tanto en Popayán como en otras regiones del país.
La presencia universitaria también explica, en parte, la vocación intelectual de ciertas tertulias payanesas, en las que no era raro que profesores y estudiantes de la universidad participaran junto a las familias patricias, discutiendo tanto cuestiones jurídicas y científicas de actualidad como la literatura y la poesía que se producía en la propia ciudad. Esta cercanía entre aula y salón familiar es, para muchos historiadores locales, una de las claves para entender la densidad intelectual de la vida payanesa durante ese periodo.
Para conocer a algunas de las figuras formadas en este entorno, véase la sección de personajes históricos.